
Sucedió pues que así la vida se marchitaba y así la vida se perdía tal como rueda una piedra en el camino, que alguien la empuja o la patea y ¿a donde ira a parar? Pero una carta llego, una carta de Amor, que así decía:
“Te amo con un Amor que crece, que no tiene limites, que te abraza y besa tu frente y te recuerda que aunque los tiempos sean extremos y difíciles, yo te acompaño, no te abandono, en ti creo. No te preocupes demasiado, sigue adelante, cree en el Amor."
Y quien leyó esa carta, pequeña pero profunda, enjugo sus lagrimas, reflexiono acerca de su vida. ¡ Cuantas cosas habían pasado! ¡Cuantas promesas! ¡Cuanta música que dejo de escuchar! todos le habían abandonado, pero ¿quien firmaba esta hermosa carta de esperanza, de ilusión, de fe y de Amor?
Y fijo sus ojos en aquella carta y comprendió que saldría victorioso que todo retornaría al bien, al progreso, pero que esta vez no los perdería .Esta carta había iluminado su esperanza y lo había fortalecido. Aunque todo había sucedido y todos le habían abandonado, hoy comenzaría otra vez.
Y la carta al final, decía: " Te amo, te amo, nunca dejare de amarte."